A vosotros parece que siempre os falta el tiempo.
Ayer teníais que haber entregado
el informe que os piden esta noche.
Un jefe grita en su despacho
y no sabéis si temblar o ir al baño.
Os miráis de reojo buscando alguien
sobre el que descargar la rabia
que el de arriba os acaba de soltar.