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sábado, 22 de marzo de 2025

Palabras

Cuando aún estaba en el instituto, en un viaje de esos eternos en coche sin aire acondicionado, con seis personas en un Renault 5, la baca llena de bicicletas y el maletero desbordado de enseres, el silencio estaba, simplemente, descartado. En uno de estos viajes, decía, escribí con lápiz porque en vertical el boli no escribe, y pegando el papel al cristal de una de las ventanillas traseras del coche, un texto a modo de cabreo. Años después, lo usé mucho en recitales y, si no recuerdo mal, no lo tengo publicado en ningún libro. Mi amiga la actriz y dramaturga Carmen G. Oveja lo ha usado en una de sus creaciones teatrales y por ella, hoy lo rescato. Recordad que lo escribí siendo aún adolescente. No seáis muy críticos. Y gracias, amiga Carmen, por darme voz en tus escenarios. Te quiero.

Palabras
¡Palabras!
En este mundo todo son
¡Palabras!
Promesas incumplidas
¡Palabras!
malsonantes e insultantes
¡Palabras!
contratos y patrañas
¡Palabras! ¡Palabras!
Verdades dolorosas
¡Palabras!
Verdades falseadas,
verdades camufladas,
¡Palabras!
Vanidades sonoras
¡Palabras!
¡Palabras! ¡Palabras!
¡Que se calle el mundo!
¡palabras!
El mundo estalla de palabras.


sábado, 7 de marzo de 2020

Alondra de la laguna triste


“Para alguien que llamó
a mi puerta pidiéndome
buscara en libros antiguos
un conjuro de amor.”

Alfonsa de la Torre


Mi dulce y morena estrellera.
Tienes la mirada oscura de laguna triste.
Llamo a tu puerta pidiendo cobijo
y me recibes en la soledad de tu regazo.
Mi historia te llega en susurros de té y lumbre.
Me respondes en el mismo lenguaje de las estrellas.
Me ofreces versos de luna entre pinos.
Y yo respondo con poemas de niebla y silencios de alcoba.
Quiero que enhebres en mi cabello el aroma de tu boca.

Ya lo sé, ya lo sé. No puede ser de esta forma.

Has heredado durante siglos el lenguaje de los símbolos.
Lees más allá de mí el pantano que habita entre nosotras.
No hace falta que nombre lo que sabes:
a veces me hieren los murmullos del pueblo.
Posas tu rostro en mí,
herbera.
Y entonces sacas alguna pócima de tu cocina,
amansas mi pecho con nanas de jilgueros,
y calmas mis latidos más allá de las ventanas.
“Del silencio nace la llama viva”.

Me quedaré en tu puerta clamando un beso ausente,
porque nuestro amor no puede darse,
porque el cruce de nuestras miradas no puede verse,
porque hay celdas que no se entiende pero se sienten.

Sabes, alondra de laguna triste,
que “te regalo las estrellas de mis sueños”
y que cuando las ausencias hagan caer las tejas de esta casa
mandaré callar en complicidad a quien venga.

Pilar Escamilla Fresco

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Texto escrito para el homenaje que se ha celebrado en León a la poeta Alfonsa de la Torre e incluido en la antología: Descubriendo a Alfonsa de la Torre, entre la mística y el feminismo : homenaje escritoras leonesas 2020 

He tomado una historia que cuentan sus sobrinos, y he dado voz a Juana, la que fue su compañera durante más de 40 años.


miércoles, 28 de noviembre de 2018

Pilar Escamilla Fresco y su Manual para borrarte de mi recuerdo

Este sábado 1 de Diciembre a las 12:00 acompáñanos en una nueva Presentación del último poemario de Pilar Escamilla Fresco: Manual para borrarte de mi recuerdo

Será en el la librería Libros Melior (Avda. Islas Filipinas, 4 - Madrid)

¡No faltes! 

Presenta: Pepe García Gomar

Acude, te esperamos.

La autora leerá algunos de sus textos y firmará ejemplares de todos sus libros. 

Al acabar el evento se servirá a los asistentes un vino español.

Recuerda que si quieres hacerte con un ejemplar dedicado por la autora podrás comprarlo en la misma presentación. 

Si no puedes acudir, escribe a 21punto9@gmail.com y reserva tu ejemplar.

Detalles del evento en Facebook: Pilar Escamilla Fresco y su Manual para borrarte de mi recuerdo


viernes, 8 de diciembre de 2017

Ven conmigo

Un regalo para este finde largo. Para ti, que me escuchas y me lees. Gracias.
*****

Ven esta noche conmigo.
Desata mis vértebras
.                                            una a una
mientras culebreo en tus entrañas.
Siente cómo bailo sin uñas
y luego las saco para hacerte gritar mi nombre.
No sé si sabes
que las yemas de mis dedos
tienen el perfume de tus arterias
y que si te cuelas entre mis piernas
te haré gritar en sueños.
Ven esta noche conmigo.
Cúbrete con mis pestañas
y deja que mis senos rodeen
.                                                 el aire que respiras.
Quizás descubras que tengo escondidos
los rincones que tus pesadillas buscan
.                           para jugar al escondite conmigo.
Ven esta noche a mi lecho.
Déjame dibujarte con mi pintalabios.
Pintar tus lunares con mi rimmel
y recortarte para que adornes mis poemas.
Te llevaré en silencio a la playa
donde desearás gritar mi nombre tres veces,
y donde suplicarás que suelte los rotos
con los que te adorno.
Ven conmigo esta noche
a romper mi voz con tu lengua,
a recorrer mi piel que sabe a vainilla y galletas.
Desliza tu mano indiscreta bajo mi blusa
y llena de ti mi vientre maduro.
Ven conmigo esta noche.
Mañana será tarde
y al despuntar las nubes rosas en el horizonte
me habré marchado para siempre de tus duraznos.
Si quieres te llevaré conmigo de la mano
a recorrer el Mediterráneo
y convertiré mi cuarto en un barco
donde el deseo se maree sin apenas rozarlo.
No pierdas la oportunidad.
No siempre te esperaré despierta.
Ven
.            conmigo
.                                esta noche.

jueves, 24 de agosto de 2017

Olvidarte o morir de amor

 Cuentan que los elefantes tienen una memoria excelente.

Recuerdan más allá de lo que nuestra imaginación puede sospechar.

Si pierden a un ser querido, sufren un duelo inmenso.

La manada se vuelca con ellos, los cuidan.

Ya con los cuerpos descompuestos, son capaces de reconocer el esqueleto de quienes amaron y acariciarlo.

Y se han dado casos en los que evitan de comer y se acuestan cubiertos de lágrimas.

Dejándose morir, literalmente, de amor.


Es ahora cuando he de enterrar tus huesos.

Recuerdo cada rincón que la piel que los cubría me tocó.

No quiero recordarlo.


Te llevo hacia el páramo

donde árboles y matorrales secos

serán tu única compañía.

Llevo la sombra que dejaste cuando marchabas

y la luz que me diste cuando volvías.

Te llevo despacio, casi sin que te des cuenta.

Quiero enterrarte en lo más profundo de la Laguna Negra.

Allí donde no te encontraré jamás.

Y de donde jamás volverás a salir.


Voy sola.

Le dije a mi sombra que se quedase en casa.

No quiero testigos que recuerden

dónde te puse.

Tus huesos pelados huelen a ti.


Ha sido imposible quitarles el olor

de la mañana recién horneada

y de las legañas que abrigan tus ojos.


En el cesto chocan entre ellos.

Y su voz suena a calimba africana.

Mientras camino,Llorosa como un ángel de piedra

que esconde su rostro dolido entre sus manos.

Llamando con gemidos aguados

a quien sonríe entre cervezas sin espuma.


voy dejando melodías al viento.


Llegando al lugar el viento camufla mi rostro.


Los ojos se esconden

tras el límite que el aire marca.


Vuelven las lágrimas.


Vuelves.


Respiro.

Respiro hondo.


No podré.


Ahora sé que no podré.


He de volver atrás

y buscar

el sitio

donde me dejaré caer.


Huellas