domingo, 23 de enero de 2022

Descubrir a Victorina Durán y traerla a nuestros días


Desde el ya pasado 2020 he ido haciendo algunos aportes personales (pocos, la verdad) a los homenajes que se han ido haciendo a mujeres escritoras. En este apartado voy a empezar el año rescatando algunos de ellos, con la intención de seguir dándoles la visibilidad que se merecen. Hoy os quiero hablar de teatro, y de Victorina Durán, Itziar Pascual Ortiz y Elisa Sanz.

Podéis leer el texto o ver el vídeo o ambas cosas



Vamos ahora con el texto:

He de reconocer que el mundo del teatro en general (desde sus creadores hasta todos sus partícipes, actores y actrices inclusive) me ha resultado siempre bastante ajeno. Me gusta como espectadora, pero sólo en esa faceta. En el instituto y en la facultad tuve que leer alguna obra de teatro, ejercicio que siempre me resultó complejo. He participado en alguna obra de teatro con algún papel secundario y a modo de apoyo a personas con las que me he cruzado en la vida. La persona con la que más relación he tenido y que más talento me ha demostrado (de las que he conocido en persona) es la actriz Almu Gutiérrez, que recientemente me ha dejado leer una obra de teatro que ha escrito con tres mujeres como protagonistas y me ha dejado de piedra: es realmente buena. Y además ya la ha conseguido subir a los escenarios. (Podéis saber más pinchando aquí). Por eso, cuando Mercedes G. Rojo en su homenaje al Día de las Escritoras desde León que se realiza este año online (2020) me propuso acercarme a la obra de Victorina Durán, lo primero que sentí es pereza. Aunque en cuanto empecé a ahondar en la vida y obra de Victorina la pereza dio paso rápidamente a la curiosidad y a la fascinación. Y es que la persona y el personaje de Victorina Durán no podía dejarme indiferente.

Nota: Desde que escribí esto, otra grandísima amiga leonesa ha creado una compañía de teatro, La GOVE, y ha escrito y realizado otra obra de teatro que también se está representando en Madrid. Se llama Carmen González Oveja y esta es la obra: Raíces, un magnífico homenaje a García Lorca.

No os perdáis ninguna de las dos.

Victorina Durán. Fuente: internet

A modo de introducción a esta artista imprescindible, y que yo hasta hace poco desconocía, incluyo la breve reseña del libro:

«Victorina Durán (Madrid, 1899–1993) es una artista polifacética: escenógrafa, figurinista, directora, docente, periodista, pintora, conferenciante, escritora y dramaturga. Su vida es un testimonio del avance de la mujer a principios del siglo XX. Victorina reúne todas las características para pertenecer al grupo intelectual de las mujeres de la Edad de Plata, pero en ningún estudio aparece su nombre. La aportación que Durán realizó a la renovación del teatro español, diseñando escenografías y figurines con las mejores compañías madrileñas, la convierten en una pieza clave dentro de la historia teatral española. Continuó con su prolífica producción artística durante su exilio en Buenos Aires y a su regreso a España en 1963.

A teatro descubierto presenta la primera antología teatral de la artista, inédita hasta ahora. Se trata de siete obras escritas entre 1937 y 1965 aproximadamente, entre la que destaca Al Margen, de temática lésbica. Se incluyen ilustraciones de la propia autora, un anexo fotográfico y una introducción crítica de Eva Moreno. Sacar a la luz estos inéditos supone revalorizar esta figura fundamental de la Edad de Plata y del exilio republicano.”

Una de las mejores aproximaciones a la vida y obra de Victorina Durán viene de la mano de la Editorial Torremozas (editorial referente en cuanto a la visibilidad de las obras de las mujeres en el panorama literario). Por supuesto, no he podido evitar comprarme el libro A teatro descubierto que la editorial que dirige Marta Porpetta (digna heredera del legado de su madre Luzmaría Jiménez Faro, alma máter de la editorial) ha publicado en 2019.

Según consta en la Wikipedia, en su epitafio figura la siguiente leyenda: «No sé si habré dejado de amar por haber muerto o habré muerto por haber dejado de amar». En sus memorias dejó expresada su «apasionada militancia en el lesbianismo en el contexto de una España rancia e intolerante».

Como veis, Victorina era todo un personaje que no dejaba indiferente y cuya huella merece (y mucho) la pena rescatar.

Para terminar de hablar de ella, comparto la cita que en la web del Día de las Escritoras de la Biblioteca Nacional han seleccionado y compartido:

«Como Margarita [Xirgu] en el teatro no tenía tiempo para charlar, pronto me invitó a ir a comer a su casa. Después íbamos a dar un paseo por el Retiro y, si no había ensayo, con el coche hasta la sierra, a ver y pisar nieve. Hablábamos de todo y todo lo comentábamos. En invierno, a las cuatro y media o cinco, volvíamos a Madrid. A veces me quedaba en el ensayo hasta la hora de la función, en que me iba a mi querido Lyceum.(…)»

Mi vida 1. Sucedió. Madrid, Publicaciones de la Residencia de Estudiantes, 2018 (Pág. 246-247)

Quiero poner a Victorina Durán en relación con dos mujeres del mundo del teatro actual. Perdonadme la licencia de elegir no una sino dos, ya que cada una de ellas tiene un significado especial en relación con nuestra autora de hoy.

Estas dos mujeres son: Itziar Pascual y Elisa Sanz.

Itziar Pascual. Foto: RevistaDeArte&LogoPress

Empezaré por Itziar Pascual, que, tal y como se puede leer en la Wikipedia:

“Es una dramaturga española, Premio Nacional de Teatro para la Infancia y la Juventud.

Pascual se doctoró en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, y es licenciada en Dramaturgia por la Real Escuela Superior de Arte Dramático (RESAD). Desde 1999, trabaja como profesora de Literatura Dramática y Dramaturgia en la RESAD. Además, ha desarrollado su trabajo como periodista en diferentes medios como la Cadena SER y en prensa escrita, sobre todo en revistas teatrales especializadas como El Público, Primer Acto, Revista ADE-Teatro, Acotaciones, y Las Puertas del Drama. En 2018 obtuvo el accésit del Premio Paco Rabal de Periodismo Cultural, que convoca anualmente AISGE.

Ha sido asistente de dirección en dos obras del director teatral Guillermo Heras en el Centro Nacional de Nuevas Tendencias Escénicas: Como los griegos de Steven Berkoff y Nosferatu de Francisco Nieva. Fue presidenta, entre 2000 y 2003, de Marías Guerreras, Asociación de Mujeres en las Artes Escénicas de Madrid (AMAEM), entidad de la que es socia fundadora y en la que ha realizado la edición del volumen I Ciclo de las Marías Guerreras en la Casa de América.”

Podéis ver una relación de sus premios y reconocimientos en la Wikipedia, pero destacaría su labor en defensa de los derechos y libertades de la mujer, de la defensa del papel de la mujer en el teatro y del colectivo LGTBI en particular.

Para hacernos una idea de quién es Itziar, quiero destacar dos respuestas a una entrevista que le hicieron en Babelia (El País) en octubre de 2019 con motivo del Premio Nacional de Teatro para la Infancia y la Juventud:

“¿Quién es el ogro en el mundo contemporáneo? El patriarcado.

¿Y el hada madrina? Las mujeres sabias que nos anteceden y que iluminan nuestra confianza. Tengo cinco hadas madrinas para escribir: Jeanette Winter, Gloria Fuertes, Cecile Roumiguiere, Michele Lemieux y Suzanne Lebeau.”


Como veis, una autora que sabe, expresa, defiende y no oculta qué quiere y cómo lo quiere. Por eso quise rescatar a su persona. Alguien con quien Victorina, seguro, querría haberse sentado a tomar un café y a hablar sin fin de cualquier tema.

También quería hablar de otra mujer que en el mundo del teatro actual no deja indiferente: Elisa Sanz.

Elisa Sanz (Foto: Luz Calleja)

A través de su web puede apreciarse que es una mujer polifacética, inquieta y que no ha dejado de trabajar en toda su vida. Su listado de trayectos es interminable. La lista es enorme desde 1993 hasta la actualidad.

En la Wikipedia también se puede leer sobre ella:

“En 1992 se trasladó a Madrid después de titularse como delineante proyectista y colaborar con el grupo burgalés «Teatrofias». Durante los años 1992 hasta el 1995 formó parte de los Cursos Experimentales de Escenografía de la Real Escuela Superior de Arte Dramático (RESAD) para la creación de la futura Licenciatura de Escenografía que finalmente se implantará en el año 1997. En 1996 fue becada por el Ministerio de Cultura de España para la realización del Master Europeo de Escenografía en varias capitales europeas. Tras su paso por Londres y Utrech volvió a Madrid y en el 2002 se licenció en Escenografía en la Escuela Superior de Arte dramático.

Sus estudios son alternados con ayudantías para escenógrafos como José L. Raymond o Curt Allen Wilmer y trabajando en la parte técnica con diferentes compañías en gira. En 1999 inició sus tareas en el Teatro de la Abadía como coordinadora técnica, y entre 2002-2006 como directora técnica. También ha trabajado en la Oficina técnica del Festival de Almagro (2006, 2007 y 2008). En diciembre de 2017 participa en la edición de la publicación Spain on Stage, dramaturgias visuales en España 2015/2016.

Reconocimientos

Sus trabajos de diseño de escenografía y vestuario en teatro, danza ópera y musicales, han merecido seis premios Max de las artes escénicas y nueve nominaciones; un premio Adriá Gual (2011); tres premios FETEN; y el Premio a la Creatividad Ciudad de Burgos en 2012.”

Añado una cita de una entrevista publicada en la Revista Digital de Artes Escénicas “Que revienten los artistas” en 2014:

“¿Alguna sugerencia para seguir creando en tiempos de crisis?

¿Sugerencia? No. Necesidad. Es necesario seguir creando. Son necesarias nuevas propuestas, son necesarias nuevas lecturas y es necesario hacer oír las voces del hombre contemporáneo. Es necesario seguir llamando a la emoción y emocionar para despertar corazones y así, humanizar este mundo que están intentando hundir con la destrucción de la empatía.”


Y para que la escuchéis, os paso también una entrevista que me ha fascinado y que le hicieron en el Centro de Documentación Teatral:

Entenderéis, pues, por qué para mí ha sido imprescindible nombrarla en este homenaje a Victorina Durán a la que seguro admirará y con la que también me la imagino tomando un café y charlando hasta horas intempestivas. Es más, me las imagino a las tres, en un café de Madrid, sentadas, y poniendo el mundo, el patriarcado y la actualidad de vuelta y media. Tres mujeres, tres formas de relacionarse con el mundo, con el teatro, tres voces únicas e imprescindibles.

TEJIENDO EN LA SOMBRA



Tejiendo y leyendo y escribiendo y viviendo y soñando y amando y… y todo lo que hago siendo todo lo que soy. Ahí estoy yo, detrás de este filandón violeta, intentando sobrevivir en una gran ciudad donde me siento hormiga, leyendo, escribiendo y recitando poesía, siendo madre, trabajadora y poeta de guardia, como decía nuestra querida Gloria.

Me llamo Pilar Escamilla Fresco y si quieres saber de mí búscame aquí: http://www.caradeluna.es

Pero ante todo lee poesía, lee poesía todos los días de tu vida. Y si tienes hijos, léeles poesías. Sin poesía, no hay vida.