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lunes, 21 de abril de 2008

El efecto somnífero del embarazo (de otros)

Esta mañana una amiga que sale de cuentas a finales de mayo me comentaba un sorprendente efecto secundario de su embarazo (bastante notorio): la gente que va sentada en el metro, al verla entrar, se queda dormida. Deberían recomendarlo algunos médicos, en vez de tanto somnífero y relajante.

Yo, en general, tuve suerte durante mi embarazo y me dejaban el asiento casi al verme entrar por las puertas. También es verdad que tenía un truco: pedirlo directamente. Nadie se negaba. Muchos ya me conocían (solía coincidir con ellos) y al verme entrar directamente me cedían el asiento. La verdad es que llega un momento en que pierdes la vergüenza, y, sinceramente, creo que más vergüenza le tendría que dar a todos esos "bellos durmientes" del metro.

martes, 11 de julio de 2006

METRO DE MADRID INFORMA...

Cuanto más me muevo, más historias tengo. Por eso, querría hacerles partícipe de mi visión diaria de su servicio...Soy usuaria habitual del transporte público y me gustaría agradecerles sinceramente la ayuda económica que nos están ofreciendo todos los veranos. Para paliar los efectos desmesurados de una subida mucho más alta que el IPC de nuestros abonos cada año, en verano han decido incorporar un servicio de sauna -sin coste adicional para los usuarios de metro- que nos ayuda a perder peso durante dos horas diarias -una de ida, otra de vuelta-, para así ahorrarnos el gimnasio en nuestra habitual, anual y veraniega operación bikini. Gracias por ser un "padre" generoso y tomar decisiones, por nuestro bien, en nuestro nombre, y enseñarnos que es fácil perder peso si se usa a diario el metro de Madrid, que no sólo vuela sino que nos hace volar con cada frenazo en cualquier punto de su recorrido. Ah, y gracias también por invitarnos a compartir nuestras propias historias con anécdotas para evitar los cortes de las distintas líneas del suburbano. Saludos sudorosos pero más delgados.