lunes, 17 de julio de 2023

RETRATÁNDOME

Publicado originariamente en: RETRATÁNDOME. MasticadoresFEM

Cuando nos acercamos a autores del pasado con devoción y admiración solemos (o al menos yo suelo hacerlo) buscar sus retratos, su rostro, imágenes que nos digan cómo era esa persona que ahora nos habla a través de sus escritos. En mi caso he dejado una extensa huella de imágenes que seguro podrán dar clara muestra en el futuro de cómo soy.

El primer retrato que me hicieron fue siendo yo adolescente en la Plaza Mayor de Madrid, uno de esos pintores que a pastel te hacen un retrato en el momento. No sé ni dónde está, la verdad. De este retrato apenas queda el recuerdo que tengo.

Ya en este siglo me han hecho varios retratos, caricaturas e ilustraciones. Es algo muy bonito que me hace sonrojar bastante, pero quiero aquí compartirlos con vosotros para despedirme de esta sección donde tanto me he abierto.

Ahora voy a mostraros mi rostro, mi imagen. No sin pudor, pero con reconocimiento a quienes tanto me han querido y me han aportado en mi camino personal.

Mi amiga Lara Herreras me hizo un precioso MiniYo con mi cámara y mis libros. Es una imagen preciosa que sigo usando como avatar en muchos sitios.


Posteriormente participé en el crowdfunding del disco “Tocando tierra” de Muerdo y me hicieron este maravilloso regalo ya que mi aportación llegó en el momento justo:


También participé en otro crowdfunding para la inmensa Road Ramos con su disco “¿Qué sueñan los perros?”, que es además una magnífica pintora. Ella me hizo este maravilloso retrato:


Más adelante participé en uno de los encuentros llamados “POETAS Y REALIDAD» que el gran Enrique Gracia Trinidad organiza en el Monasterio Santo Espíritu, en Valencia. Allí, Enrique me hizo una caricatura realmente buena, con mi foulard y mis cartas del tarot buscando el hilo conductor en su lectura:


La última pintora que me ha retratado es mi querida Emi Díaz Banda que me hizo este magnífico y poderoso retrato.


Y tras estos retratos al uso, no quiero irme sin compartir con vosotros otros retratos, esta vez fotográficos, que me han ido haciendo.






Tammy (Tamara Martín García), magnífica persona y fotógrafa espectacular, me hizo unas sesiones realmente bonitas. Para muestra estos dos pequeños botones. Es una mujer que es capaz de sacar lo mejor de cada uno. Le estoy tremendamente agradecida.

 

Además, mi buen amigo Pedro Ignacio Tofiño me convirtió en chica calendario con una espectacular fotografía:


Y el último retrato que quiero compartir es el que acompaña mis firmas de estos artículos y de mis Filandones Violetas desde hace un año. El año pasado, con motivo del proyecto PhotoEspaña, se hizo una actividad preciosa en la Fundación Canal. Allí que me fui con mi chico y con mi hija un día después de mi cumpleaños. Dos fotógrafos profesionales nos harían un retrato a cada uno. Sólo comparto el mío, pero necesito un babero para decir que cuando le tocó el turno de posar a mi hija, que por aquel entonces tenía 15 años, rechazó el retrato individual y quiso hacerse uno conmigo diciendo: “Yo con mi mamurri” (por favor, sacad la fregona para recoger las babas). El fotógrafo que nos retrató es Jesús Mandriñán y éste es el retrato tan certero y bonito que me hizo:


Y con esta muestra de mi imagen me despido de esta sección. Ha sido un placer compartir rescates contigo que me lees. Seguiré con los Filandones Violetas. Así que no podrás olvidarte de mí. Que seáis muy, muy, muy felices.

TEJIENDO EN LA SOMBRA

Tejiendo y leyendo y escribiendo y viviendo y soñando y amando y… y todo lo que hago siendo todo lo que soy. Ahí estoy yo, intentando sobrevivir en una gran ciudad donde me siento hormiga, caracol o tortuga, leyendo, escribiendo y recitando poesía, siendo madre, trabajadora y poeta de guardia, como decía nuestra querida Gloria.

Me llamo Pilar Escamilla Fresco y si quieres saber de mí búscame aquí: www.caradeluna.es

Pero ante todo lee poesía, lee poesía todos los días de tu vida.

Y si tienes hijos, léeles poesías.

Sin poesía, no hay vida.

lunes, 19 de junio de 2023

¿Y AHORA QUÉ?

Publicado originariamente en: ¿Y AHORA QUÉ?. MasticadoresFEM

Vamos llegando a la recta final de estos personalísimos artículos que tratan de rescatar quién he sido y quién soy por estos lares literarios que tanto me han acompañado, me acompañan y no tengo ninguna duda de que me acompañarán.

En estos años he hecho de todo, literalmente. He escrito folletos publicitarios, el guion para un anuncio que trataba de explicar qué hacía mi departamento por la empresa en la que trabajaba, he creado una wiki para recoger el «know how» de otra empresa, informes, discursos y charlas, prólogos, epílogos, presentaciones, entradas en blogs y sobre todo, diarios. He rellenado muchos cuadernos intentando explicarme a mí misma quién soy. Desde aquella niña a la que su profesora de literatura en EGB recomendó dedicarse a las matemáticas (se te dan bien, no desperdicies ese talento) cuando le enseñó un cuento (malísimo, ciertamente, pero era una niña, ejem) hasta la mujer de casi 47 años que soy ahora (me quedan dos semanas para celebrar mi cumpleaños) he pasado por muchos paisajes literarios, he cambiado mi estilo y he virado hacia distintos parajes tratando de encontrar mi voz propia, esa que vengo defendiendo que todos tenemos desde que tengo conciencia. Como curiosidades diré que he sido una magnífica Cyrano adolescente, escribiendo para el chico los chicos que me gustaban unos poemas y cartas que enamoraban a las chicas que a ellos les gustaban. Y me lo agradecían, con un codazo y un eres una crack que me dejaba un sabor agridulce y un sentimiento de soledad que no quiero para nadie. Pero no todo ha sido amargo en el tema de los escritos por encargo. Aún recuerdo un buen amigo, Txema, que me pidió que escribiese unos poemas para su boda. Estaba enamorado de Ana y le gustaba mi pluma. E hizo unos libritos con un relato suyo y los poemas que les escribí y los regaló a modo de detalle a los invitados de su boda. Les estuve preguntando por separado sobre su historia de amor para tratar de escribir algo que les gustara, y espero haber acertado.


Anécdotas y proyectos curiosos aparte, toca preguntarse ¿y ahora qué? Me suelen preguntar por mis libros -los ya publicados- y siempre digo lo mismo, la verdad: están agotados. No quedan más ejemplares que los que se puedan adquirir de segunda mano o encontrar en alguna biblioteca o librería perdida. Pero no pienso reeditarlos. Tuvieron su tiempo, y éste pasó. Ya no estoy en el momento vital en que fueron escritos, incluso de algunos me avergüenzo de haberlos publicado. Pero son mi pasado. Son mi vida. Y forman parte de mi piel. Así que ahí están, más malos unos, menos malos otros, pero ahí están. Los puse hace años de descarga gratuita en mi web. Tengo pendiente editar los pdfs con más calidad, pero por ahora están ahí. Quien quiera, puede leerlos desde su casa, y gratis. Pero me queda media vida por delante, un largo camino. Y espero que sea productivo. Y tengo ya dos proyectos a medias, que no sé si continuaré o qué haré con ellos, pero ahí los tengo, a medias. Uno es narrativa y otro poesía.

El de narrativa se llama Amor, neurosis y vida y he publicado algunos de los relatos en esta sección, quizás a los que me seguís, si por ahí hay alguno, os suene. Lo empecé en mi blog el jueves 30 de marzo de 2017 con esta entrada:

Amor, neurosis y vida

I disregard the proportions, the measures, the tempo of the ordinary world. I refuse to live in the ordinary world as ordinary women. To enter ordinary relationships. I want ecstasy. I am a neurotic — in the sense that I live in my world. I will not adjust myself to the world. I am adjusted to myself.

Anaïs Nin

Soy de naturaleza neurótica. Me pueden definir muchos trastornos y se me pueden poner -y se me han puesto- muchas etiquetas: obesidad, ansiedad, depresión, insomnio, suicido, trastorno obsesivo compulsivo, distimia, ingesta compulsiva… podría seguir y poner unas cuantas más. En verdad creo que lo que me define mejor no es tanto lo que me han dicho que soy o lo que siento que soy como lo que son quienes me rodean. Me gusta el amor. El amor en todas sus dimensiones. Amo a las personas que por méritos propios han entrado en mi vida y se quedan, quieran o no quieran. Estas personas son las más creativas, las más pasionales, las que me llenan y vacían de energía y de vida. Amo a quienes me inyectan de locura, su locura me nutre y me hace estar más viva, a vivir de forma más intensa. Ya lo decía Bukowski: Alguna gente no enloquece nunca. Qué vida verdaderamente horrible deben tener.. Os amo por hacer mi vida plena.

Inicio hoy un proyecto personal. Publicaré textos sobre algunas de estas personas a las que no puedo evitar amar y sobre sus locuras.

Irán apareciendo poco a poco en este blog e iré poniendo aquí los enlaces a modo de recopilatorio.

Acompaña una playlist de Spotify que crece con cada publicación: Neurosis.

Algunos de mis amados ya publicados:

Y los que espero que vendrán, para los que ya tengo un esquema en mi cabeza, y en alguno de mis cuadernos: Escapista con morfina, Desaparecer, Luz roja, Abrazar a Sergio, Cómo no amarte, Descifrando la vida, Mi nevera vacía, Falanges sin testigos, Barco a Venus…


El de poesía es algo mucho más íntimo que todo lo que he escrito hasta ahora. Tiene un título provisional Maneras de morir que, en verdad, son maneras de sobrevivir muriendo mientras se vive… algo muy íntimo que pocas personas han visto y que no sé por dónde me llevará, pero ahí lo tengo, en un cuaderno que rescaté de mi hija y añadiendo algún texto, dando forma… seguramente cambie mucho, hasta el título… Es un WIP, como decían en la consultora donde trabajé más de 10 años. Y me gustaría ver a dónde me lleva.

Y hasta aquí por hoy. Me despediré en julio con un artículo más visual de lo que os tengo acostumbrados. Gracias por acompañarme y por leerme.

© Jesús Mandriñán  

TEJIENDO EN LA SOMBRA

Tejiendo y leyendo y escribiendo y viviendo y soñando y amando y… y todo lo que hago siendo todo lo que soy. Ahí estoy yo, intentando sobrevivir en una gran ciudad donde me siento hormiga, caracol o tortuga, leyendo, escribiendo y recitando poesía, siendo madre, trabajadora y poeta de guardia, como decía nuestra querida Gloria.

Me llamo Pilar Escamilla Fresco y si quieres saber de mí búscame aquí: www.caradeluna.es

Pero ante todo lee poesía, lee poesía todos los días de tu vida.

Y si tienes hijos, léeles poesías.

Sin poesía, no hay vida.

lunes, 5 de junio de 2023

17 Diversas

Publicado en: 17 DIVERSAS. MasticadoresFEM

Son las alas de las mujeres que se agitan al ritmo del silencio, de la autoafirmación, de la música en un salón de baile donde son las dueñas absolutas de sus almas, de sus diferencias y de sus incertidumbres.

En ellas la poesía se recrea en claras señales que las describen en lo cotidiano, a la vez que aportan una mirada a lo social y establecen un diálogo consigo mismas para deshacer nudos escribiendo desde la verdad con autenticidad y pasión. (Paz Martínez (ed))

Con estas palabras nos presenta mi querida Paz Martínez esta antología que es, para mí, la más emotiva y la más bonita en las que he tenido el honor de participar.

A los que me leéis ya sabéis que Paz Martínez llegó a mi vida un día gracias a Rafa Mora y Moncho Otero y no hemos querido, ninguna de las dos, desvincularnos. Su persona hace que este mundillo literario que a veces es un tanto amargo, sea dulce y suave, como los sauces que tanto le gustan a Paz. Paz me propuso participar en una antología de mujeres escritoras. No conocía nada más del proyecto. Pero a Paz la seguiré en todo lo que proponga, así que le dije que sí sin pensarlo dos veces.

Conforme el proyecto iba avanzando, me pidió los textos para mi participación y le mandé bastantes cosas, la verdad, y variadas. Temas de amor, de familia, sociales… Ella eligió unos textos que tengo publicados en mi primer poemario (ya agotado y que sólo encontraréis en librerías de segunda mano o en bibliotecas)  para mis abuelos Edisa y Lauren. Mi sorpresa fue mayúscula porque la editorial que lo iba a publicar era Marciano Sonoro. Creo que cuando me di cuenta me puse a llorar. Y esto, queridos y queridas, tengo que explicároslo. Marciano Sonoro es una editorial que tiene su sede en un pueblo que está muy cerquita de Astorga: San Román de la Vega. Es el pueblo natal de mi abuelo Lauren. El pueblo donde mis abuelos tenían la casa familiar en la que pasé todos los veranos de mi infancia. Definitivamente, Paz tiene un olfato increíble. Para este libro, para esta editorial, eligió los textos que dediqué a mis abuelos. Creí morir de amor y de emoción. Hasta tal punto que escribí a los editores. Os pongo algunos párrafos del correo que les mandé para que entendáis de qué manera estas cosas son importantes para mí.

Todos los veranos de mi infancia y de gran parte de mi adolescencia los pasé en una casa pequeña y humilde que mi abuelo construyó sobre su antigua casa familiar en la calle Eleuterio Canseco. Esa casa ya no está en mi familia, se vendió y en San Román ya no me quedan más que recuerdos. Recuerdos de los baños en el canal, de bajar al río a bañarnos. De recoger moras por todos los caminos. Del lúpulo. De ir en bicicleta con mi abuelo los martes a Astorga y volver con más bolsas de las que podíamos cargar. De ir a Sopeña al nacimiento del canal. De las vacas de Esther y la leche que me mandaba mi abuela recoger por la noche con cuidado de que no se me cayese. De la panadería. De la tienda a la entrada del pueblo. El bar con la televisión y las partidas de mi abuelo a las cartas. […] Mi abuelo nos dejó el año que nació mi hija, en el 2007. Pocos años después mi madre y sus hermanas vendieron la casa familiar. Mi abuela, a día de hoy, sigue viva. Son casi 99 años y ella y Enedina eran vecinas, amigas, compañeras. Mi abuela sigue viva pero ya no sabe quién es, ni con quién está, ni dónde está, ni siquiera cuándo está. Mi abuela hace muchos años que nos dejó (ella, su mente, su memoria), pero su cuerpo sigue aquí. Está muy mal. Lleva dos meses ingresada en un hospital en León ciudad. Nos dicen los médicos que mañana no abrirá los ojos. Esto es válido para cualquier mañana desde hace dos meses. Mi abuela, Edisa, mi primera Edisa, se va, nos deja. Pero deja lo más precioso: un buen puñado de nietos y de bisnietos que la adoran y que hemos ido yendo a besarle, a despedirnos, a darle las gracias por todo, por sus historias, por sus tejidos (siempre haciendo punto y ganchillo), por su amor, por sus enseñanzas, por sus croquetas, por sus rosquillas, por esa mantequilla que hacía con la nata de la leche recién ordeñada, por habernos querido de esa manera que sólo ella sabía querer. No sé si seguirá aquí cuando se publique el libro. Pero sí sé que ella conoció los poemas que incluís. Y que le emocionaron. Es su vida. Mi dulce Edisa. Mi hija tiene ahora 15 años y lleva su nombre. Mi pequeña Edisa.

Mi abuela nos dejó la Nochebuena del año pasado tras unos cuantos meses de agonía. Y una semana después presentamos este precioso libro en la biblioteca de Astorga. Conseguí sacar algo de voz para no irme llorando entre los asientos mientras leía. Pero esto queda. Mi abuela vivirá por siempre en nosotros, y en todos los que leáis mis palabras.

***

Tras esta parte tan personal, quería comentar algunas cosas más de esta antología, que al final no hablo de ella. Mirad la portada que los editores han elegido:

¿No os parece una auténtica maravilla? Es un trozo de una obra de la pintora Artemisia Gentileschi titulada Judit y su doncella. Artemisia es una de mis pintoras preferidas de todos los tiempos. Su vida, desde que la conocí, me estremeció. podéis saber más de ella en muchos sitios de internet como la enciclopedia de Historia/Arte y la archiconocida Wikipedia.

Y no quiero dejar pasar la oportunidad de dar las gracias a Paz Martínez por haberme descubierto a un buen puñado de mujeres que comparten conmigo espacio en las páginas de esta antología y que me han supuesto un maravilloso descubrimiento algunas, y a otras las considero amigas a las que, incluso, he dedicado alguno de mis Filandones Violetas y a las que no lo hice aún, espero hacerlo en breve: Inocencia Montes, Cristina Flantains, Tina Escaja, Nuria Viuda, Maite Ugalde, Margarita Álvarez, Ana Ares, Gema Bravo, Marien Del Canto, Ana Lamela, Mercedes G. Rojo, Antía Eseuve, Antonia Álvarez, Sara Otero, Paz Martínez y Violeta Serrano.

Quiero compartir también algunos de los poemas que se han incluido en esta antología. Hay algunos más en mi web, os animo a buscarlos.

Y en último lugar, pero no por ello menos importante, quiero destacar lo acertado de la elección del título. Me siento «Diversa» desde hace tantos años que es para mí un orgullo y un honor estar aquí. Me representa.

No os olvidéis de buscar el libro y leerlo. Buscadlo en las librerías, pedidlo a la editorial, o en las bibliotecas. Pero leedlo. Gracias por estar al otro lado. Nos vemos el mes que viene.

© Jesús Mandriñán  

TEJIENDO EN LA SOMBRA

Tejiendo y leyendo y escribiendo y viviendo y soñando y amando y… y todo lo que hago siendo todo lo que soy. Ahí estoy yo, intentando sobrevivir en una gran ciudad donde me siento hormiga, caracol o tortuga, leyendo, escribiendo y recitando poesía, siendo madre, trabajadora y poeta de guardia, como decía nuestra querida Gloria.

Me llamo Pilar Escamilla Fresco y si quieres saber de mí búscame aquí: www.caradeluna.es

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lunes, 24 de abril de 2023

Manuela López y Felisa Rodríguez

 Publicado originariamente en: Manuela López y Felisa Rodríguez. MasticadoresFem

El mes pasado os hablaba de mi primera participación en los homenajes a las mujeres escritoras que coordina Mercedes G. Rojo desde León. Hoy os voy a hablar de los dos siguientes. Con todo el dolor de mi corazón he tenido que decir que no al que se acaba de presentar este año, con Manuela Rejas como protagonista llena de magia, una mujer cuyo libro (15 historias en carne viva) ya leí hace un par de veranos y que tuve que renunciar a participar en su rescate porque dicen que quien mucho abarca poco aprieta, y en este momento hay algunos temas que requieren mucha más atención. Pero espero poder continuar en los sucesivos.

El siguiente homenaje en el que participé fue el de Manuela López. La publicación salió ya en el primer año de la pandemia mundial en la que todos nos hemos visto inmersos. Los eventos presenciales se vieron muy limitados y no se pudo hacer como hubiera merecido. Mercedes G. Rojo, incansable en su pelea por rescatar la vida y obra de Manuela López, ha dirigido dos publicaciones que, si podéis, no dudéis en leer. El último está recién salido del horno, como quien dice.

 

Esto escribí a modo de explicación sobre qué suponía para mí participar en este proyecto tan importante:

Participar en estos homenajes que año tras año propone Mercedes G. Rojo, supone para mí descubrir mujeres que han sido silenciadas en la historia y cuya vida y obra desconocía. Sumergirme en sus textos y en sus personas es una aventura deliciosa. De Manuela no había oído hablar hasta que me presentaron el proyecto, y a poco que empecé a investigar no tuve ninguna duda de que necesitaba aportar mi grano de arena. En la vida de Manuela he podido vislumbrar parte de la vida de otras mujeres que he conocido en León, pero Manuela iba más allá ya que su pasión por la palabra y la escritura, su necesidad de dejar constancia de su vida a través de sus textos, es algo que la convierte en memorable. Por eso, por Manuela, y por todas las Manuelas silenciadas a lo largo de la historia, estos proyectos son necesarios.

Para mi aportación, me puse en la piel del primer marido de Manuela, esa historia que me dejó helada y emocionada por mucho tiempo. Quise imaginar qué le hubiera dicho él si se lo hubieran permitido. Os pongo el poema que publicaron en la antología del homenaje. Espero que os haga sentir esa historia que se quedó a medias, rota por una guerra que nunca debió darse.

TE ESCRIBIRÉ DESDE EL SILENCIO

“Cuando te fuiste, se detuvo mi vida
bajo el ventanal de la ausencia.
Me quedé sin crepúsculos
que huyeron para siempre de mis días sin dejar huellas.”
Manuela López

Manuela, respira hondo.
He de contarte a través del viento
que me han llevado donde no me encontrarás.
No me busques.
Sé que suplicaste clemencia.
Que sepas que,
aunque pareciera haber sido en balde,
no lo fue.
Me llegaron tus palabras
bajo la sorna de mis verdugos.
Tal era su ignorancia
que en su burla solo me llegó tu alma enamorada.
Manuela, me marcho sabiendo
que en ti laten dos corazones que me pertenecen.
Cuida de quien aún crece en tu vientre, Manuela,
y no dejes que me olvide.
Sé que tú no lo harás.

“Esperaba encontrarte en cada esquina, en cada encrucijada.”
Mas en silencio desaparezco.

Manuela, me voy obligado en la noche.
Pero lo hago con el aroma de tu piel
enraizado en mis entrañas.
Te quiero más que a mi vida, Manuela.
Y me rompo al tener la certeza de que te dejo sola.
Conozco las líneas que surcarán tus ojos con los años,
las conozco antes de que existan,
y me duelen más de lo que me duelen mis propias heridas.

Piénsame cuando camines por la vereda del Cúa,
cuando recorras el empedrado que conduce a nuestro hogar,
cuando nuestro hijo te dé la mano
y te busque en la noche plagada de pesadillas.

Recuerda que llevo conmigo el sabor de tus besos.
Gracias por conservarme con vosotros.

Marcho triste, pero en paz.

Hasta luego, Manuela.

Te amo.

*****

La propuesta de Felisa Rodríguez llegó justo el año siguiente. Ya con la pandemia integrada en nuestras vidas, los homenajes presenciales se vieron muy limitados. Leí todo lo que pude, investigando, igual que con Manuela y con Alfonsa. “La vi” en su casa, con su hermana, con sus alumnos. Una vida dedicada a los demás. Alguien, también, imprescindible. Alguien a quien no olvidar.

Sobre cómo llegó a mí Felisa y lo que supuso participar en esta antología en su honor, escribí esto:

De Felisa me llega su vida hecha poema, el paso del tiempo al son del repicar de las campanas de su pueblo, sus raíces, sus creencias. La mezcla de letanías, credos y aleluyas, con su amor a la naturaleza. Su voz suena moderna y tan contemporánea que podría haber escrito su obra hoy día. El Dios cristiano habitando el mismo espacio que seres mágicos y ritos ancestrales, dioses celtas y leyendas propias.

No puedo mostrar más que agradecimiento a Mercedes G. Rojo por esta labor en la que me dejo arrastrar año tras año. Gracias por descubrirme mujeres fascinantes cuya existencia desconocía hasta ahora.

Como dije anteriormente, por Felisa y por todas las Felisas silenciadas en la Historia.

Y me acordé de mi pueblo, de la casa de mis abuelos, de las puertas sin cerrar, de los vecinos, de las pandillas de rapaces corriendo por las calles, buscando el baño en los canales de riego, recogiendo moras en los caminos y persiguiendo lagartijas… escribí este poema. Espero que os emocione.


LETANÍA DE CAMPANA EN LA MADRUGADA

Ding
Llaman las campanas del pueblo a misa.
La calle empedrada se cubre
con el hielo de la mañana.
Arriba, las nubes, anuncian
un nuevo despertar,
y pintean el camino de los feligreses.
Dong
Aguanta, Felisa, que no llegamos.
Dame la mano, no vayamos a patinar.
Trancaste la puerta, ¿no?
No nos encontremos, a la vuelta, sorpresa.
Ding
Hay que pasar el negrillo.
Luego doblar la esquina.
Es sencillo el camino.
Mejor aún, seguir el repique.
Dong
Abajo, en el arroyo, una ninfa mira de reojo.
Xanas, meigas, trasgos y otros seres
conviven con ese Dios cristiano.
Una letanía de aleluyas
se mezcla con ritos ancestrales y otras leyendas.
Aquí no hay conflictos.
Sólo paz.
Ding
Dong

Estas son las referencias de los dos libros de los que os he hablado hoy en mi artículo. Como siempre os digo: buscadlos en las librerías y en las bibliotecas. Leedlos y saboreadlos. La poesía es vida. Y en estos homenajes en los que las que participamos, pero en especial la que los organiza y coordina que es Mercedes ponemos todo nuestro corazón, se siente.

  

MANUELA LÓPEZ. Una vida, una obra Homenaje escritoras leonesas 2021. León. Día de la Mujer.  / Ediciones El Forastero (ISBN: 978-84-122569-5-6)

FELISA RODRÍGUEZ. Una biografía desde el recuerdo. Homenaje escritoras leonesas 2022. / Ediciones Lobo Sapiens (ISBN: 978-84-124546-4-2)

Y esto por ahora. Nos encontramos el mes que viene, en otro ejercicio de autorrescate. Porque las mujeres de verdad no somos rescatadas, nos rescatamos nosotras mismas.

© Jesús Mandriñán  

TEJIENDO EN LA SOMBRA

Tejiendo y leyendo y escribiendo y viviendo y soñando y amando y… y todo lo que hago siendo todo lo que soy. Ahí estoy yo, intentando sobrevivir en una gran ciudad donde me siento hormiga, caracol o tortuga, leyendo, escribiendo y recitando poesía, siendo madre, trabajadora y poeta de guardia, como decía nuestra querida Gloria.

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lunes, 27 de marzo de 2023

Alfonsa de la Torre

Publicado originariamente en: Alfonsa de la Torre. MasticadoresFem

Y llegamos a unas antologías que son especialmente bonitas y emotivas para mí. Pero empecemos por el principio. Un día vi que Rafa Mora y Moncho Otero daban uno de sus conciertos del ciclo Versos sobre el Pentagrama en el Café Libertad 8 de Madrid. Miré quién era la persona invitada: se llamaba Paz Martínez y era de León. Mujer, leonesa y que yo no conocía: tres elementos mágicos para sacarme de casa y lanzarme al Café Libertad 8. Fue uno de los conciertos más bonitos que recuerdo en mucho tiempo. Y conocí a una persona maravillosa. Paz es, aparte de una magnífica poeta, una persona realmente buena. Y con mucho talento. Está llena de vitalidad y su mirada sobre la realidad me acompaña desde entonces. Y a partir de ahí, empecé a conocer a más gente del mundillo literario actual de León y de Astorga. Conocí a Mercedes G. Rojo a través de Paz Martínez. Mercedes es, como sabéis, el alma mater de MasticadoresFem. Colaboro en casi todo lo que me propone. Digo casi todo porque a la última propuesta he tenido que decir no por un tema de falta de tiempo real en mi vida. Pero no por falta de motivación o por falta de interés. Porque Mercedes es un culo inquieto que no para de meterse y proponernos iniciativas a cada cual más interesante (desde aquí mi admiración y mi agradecimiento, no dejes de contar conmigo, por favor).

Una de las primeras propuestas que me hizo fue participar en un libro homenaje a una mujer cuya existencia yo desconocía hasta ese momento: Alfonsa de la Torre. Por deformación profesional, antes de lanzarme a la aventura de escribir nada de oídas, quise documentarme sobre esta mujer. Aparte de buscar en las redes sociales, busqué los libros que pudiera haber en las bibliotecas públicas. Leí las obras suyas que encontré en las distintas bibliotecas a las que tuve acceso:

  • Vida y obra de Alfonsa de la Torre / Jesús González de la Torre. — Madrid : Eila, 2009
  • Oratorio de San Bernardino / Alfonsa de la Torre ; introducción de Elena Medel. —   1ª ed.. — Madrid : Torremozas, 2016
  • Obra poética / Alfonsa De La Torre ; edición al cuidado de María Payeras. — Madrid : Eila Editores, 2011

Y me compré este que estaba recién editado y aún no tenían en ninguna de las bibliotecas que conocía:

  • Cierva acosada : drama en tres actos, dividido en seis cuadros /Alfonsa de la Torre ; introducción, M.ª del Carmen Gómez Sacristán. —   Primera edición: octubre 2019. — Madrid : Ediciones Torremozas, [2019]

He de decir que acabé fascinada por Alfonsa de la Torre. El librito de “Vida y obra…” está escrito por un sobrino suyo y, desde luego, es una joya que me acabé también comprando. Pero las obras de Alfonsa me rompieron los esquemas. ¿Cómo pudo una mujer de esa época escribir de esa manera?

Alfonsa de la Torre tiene una entrada amplia en la Wikipedia española: Alfonsa de la Torre

Me fascinó su biografía, su misticismo, su afición a las ciencias de la brujería, las hierbas, el tarot y otras ciencias ocultas. Y en esto me sentí intrigada y completamente alucinada. No se me ocurre otra palabra para explicar mi sorpresa al encontrarme a esta mujer, a la que nunca antes había ni oído mencionar pero que fue Premio Nacional de Literatura en 1951. Aún tengo pendiente ir a visitar La Charca, lugar donde se retiró a vivir con Juana (sic Angelines). Me encantaría respirar el aire que envolvió tantos años a Alfonsa.

No dejéis de acercaros a su obra teatral “Cierva acosada”, que narra el caso real del asesinato de una joven en los pinares de Cuéllar en 1935.

Este es el libro que salió fruto del trabajo de Mercedes G. Rojo. En él participamos un nutrido grupo de escritoras con raíces en León. Se presentó en el Salón de Actos del Ayuntamiento de León en marzo de 2020.

DATOS DEL LIBRO


Descubriendo a Alfonsa de la Torre : entre la mística y el feminismo / coordinación literaria Mercedes G. Rojo. —   1ª ed. — León : Crisálida, 2020

87 p. : il. neg ; 21 cm.

Subtítulo de la cubierta : Homenaje escritoras leonesas 2020

León. Día de la Mujer

D.L.LE 18-2020, Oficina Depósito Legal León

ISBN 978-84-121224-2-8


Para seguir leyendo:

Y esta es mi participación en este homenaje. Con una introducción que titulé “Alfonsa y yo” para explicar, brevemente, qué significó para mí participar en esta publicación.

Alfonsa fue una mujer adelantada a su época. Me ha fascinado su biografía, su obra y las historias que cuentan de ella. Yo la veo como alguien que no encajó en un momento en que su vida y sus ideas no eran comprendidas. Me quedo especialmente con su relación con Juana y con su predilección por las ciencias ocultas y el tarot. Para mí es un honor participar en este homenaje, de heredera a heredera de Lilith.

He querido coger el texto con el que introduce el poema “Salutacion a Rosael” y hacerlo propio. Dice así:

“Para alguien que llamó

a mi puerta pidiéndome

buscara en libros antiguos

un conjuro de amor.”

Y el poema que le dediqué a Alfonsa, y que ya publiqué anteriormente en esta sección:

Alondra de la laguna triste

Nos vemos el mes que viene con más publicaciones en las que Mercedes G. Rojo me ha ido liando (gratamente) los últimos años. No os olvidéis de seguir leyendo poesía. Es el aliento que nos mantiene en pie.

© Jesús Mandriñán  

TEJIENDO EN LA SOMBRA

Tejiendo y leyendo y escribiendo y viviendo y soñando y amando y… y todo lo que hago siendo todo lo que soy. Ahí estoy yo, intentando sobrevivir en una gran ciudad donde me siento hormiga, caracol o tortuga, leyendo, escribiendo y recitando poesía, siendo madre, trabajadora y poeta de guardia, como decía nuestra querida Gloria.

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Y si tienes hijos, léeles poesías.

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