miércoles, 17 de octubre de 2018

II Presentación de "Manual para borrarte de mi recuerdo"


Este jueves 18 de Octubre a las 20:00 acompáñanos en la II Presentación del último poemario de Pilar Escamilla Fresco: Manual para borrarte de mi recuerdo

Será en el Fígaro Café (C/ Amnistía 5, Madrid) 
Zona Ópera. 

¡No faltes! 


Presenta: Rosa María Berlanga Benito

Acude, te esperamos.

Recuerda que si quieres hacerte con un ejemplar dedicado por la autora podrás comprarlo en la misma presentación. 

Si no puedes acudir, escribe a 21punto9@gmail.com y reserva tu ejemplar.

Detalles del evento en Facebook: Manual para borrarte de mi recuerdo - Pilar Escamilla Fresco




viernes, 5 de octubre de 2018

El arte de romperse un día

Hay una grieta en todo, así es como entra la luz 
Leonard Cohen 

Vienes a mí con una cicatriz enorme que atraviesa tu mirada. Te miro y soy consciente de que la cicatriz ha sido herida, aunque es o está siendo reparada. Me acuerdo de algo cuyo significado he aprendido recientemente: el arte kintsugi (o kintsukuroi). Este arte habla de la belleza de los objetos reparados, de arreglar las roturas con una resina e impregnarle oro en la grieta. Las roturas, así, forman parte de la historia de los objetos y los embellecen. Pienso que una herida es una rotura. Pienso en tu herida. Hay dolor en ella. Y un silencio manifiesto. Y me siento cercana a ti. Porque yo también sé lo que es romperse un día. Y tratar de sobrevivir cicatrizando a la vez que no sangras pero te dueles. 

La herida es el lugar por donde entra la luz”, lo decía el poeta Rumi. Y sé que quiero colarme en tu cicatriz y quedarme a vivir allí para siempre. 

Hubo un día en que todo pareció temblar bajo tus pies. Hay sensaciones que nadie quiere recordar. Te falta el aire. El aire que tantas alegrías te ha dado, el aire que infla tus pulmones, el aire que te alimenta de oxígeno, el aire que te empuja mientras corres. Pero hay un día que ese aire no está a tu alrededor. O al menos tus pulmones no lo respiran. Y tu corazón se desborda. Y todo se te hace inmenso, inmenso, inmenso... Y tú eres cada vez más pequeño. Ése es el día en que sabes que tienes una cicatriz. Pero la cicatriz lleva tiempo abierta, y por ahí brota en vez de sangre, tu vida a borbotones. La magia de una vida que sentías tuya ha desaparecido de golpe, y ya nada es lo que era. Ya nadie es lo que era. Ni tú sabes quién eres. Creías tenerlo todo. Y en un chasquido de dedos, lo perdiste. Tus pies se tambalean. El suelo tiembla y ya no sabes ni si quieres quedarte en pie. 

Un puente atraviesa un río vacío. No hay agua. Una herida cruza el cambio de año. No hay sangre. Si no hay agua parece que no hay río. Si no sangras parece que no hay herida. Pero sabes que el río estaba ahí, igual que sabes que la herida está ahí. Aunque no haya ni agua ni sangre. Un puente que recorres a diario con los ojos llenos de ese río ahora desaparecido. Buscando en la luz de una niña un hueco a la esperanza. Es lo que te ata a la tierra y a la vida. El ancla que te da estabilidad y por la que aún no ha virado tu barco hacia ningún acantilado. Y sigues sin poder respirar, sin poder respirar, sin poder respirar… 

Hay heridas que parece que nunca dejan de doler. Heridas que nunca olvidas. Heridas que parece que siempre sangrarán dolor al recordarlas. Es importante recordarse que puedes sobreponerte, que puedes seguir adelante, que puedes volver a amar. Sobre esa herida es difícil construir. Pero no imposible. Parece que faltan fuerzas para pelear, para avanzar. Pero ahí están, escondidas tras los ojos marrones de una niña rubia. Esos ojos son la energía que te empuja a alcanzar lo imposible. 

Un año después nuestras miradas se cruzan sobre un sofá naranja con gata. Me gusta mirarte de perfil. La herida ha cicatrizado, pero sigue ahí. Hay oro en el reguero del río. “Has de saber -te digo- que deseo abrazarte y recorrer con las yemas de mis dedos todos tus caminos”. 



De Haragayato - Trabajo propio, CC BY-SA 4.0, Enlace

Más información sobre el Kintsugi: https://es.wikipedia.org/wiki/Kintsugi 

Más relatos de esta colección: Amor, neurosis y vida 

Mi playlist de Spotify sobre estos posts hoy también ha crecido un poco más: Neurosis.

miércoles, 5 de septiembre de 2018

Paisaje con mar, cordura y cometa


No tenso la cuerda que encaja en la melodía.
Rocío Scharfhausen

En un primer plano, una guitarra del 98
con la cordura perdida entre falanges rotas.
Al fondo, un armario con corcheas y consonantes.

Hay quien traspasa la piel con la mirada.

Hubo una vez un abrazo que se fundió en el tiempo.
Hubo una vez un poeta que afinaba ukeleles.
Hubo silencios comidos por la sal del Atlántico.
Y un café al pie de versos derramados.

Un poco más al fondo, dos ojos transparentes,
las flores del otoño en su sien derramadas,
y el rocío esparcido en varios mensajes.

Hay también quien sabe llorar a tiempo.

A sus pies crece un parque de hojarasca
y las vías de un tren atraviesan sus venas,
mientras su voz incendia faldas y memorias.
Quizás su lengua le delata más que su nada.

Hay quien llega una Nochevieja. Te abraza.
Lloras.

Y ya no te deja jamás.

sábado, 25 de agosto de 2018

Bodas de oro

Hace ya muchos años que mis abuelos celebraron sus bodas de oro. Vinimos todos a San Román de la Vega (Astorga, León) a celebrarlo con ellos. Es su pueblo, donde hicieron su vida, donde la compartieron con nosotros. Ya faltan varios de los que nos juntamos para celebrarlo, faltan el abuelo Lauren, mi madrina Bego y mi tío Pablo. Les echamos mucho de menos. A diario.

Hoy quiero compartir con vosotros este poema a esas bodas de oro de mis abuelos. Está dentro de un capítulo que llamé: "El cuerpo donde nací" del libro "Mi sombra sobre la falda de la montaña".

Si queréis el libro lo podéis leer en pdf gratis en la sección de publicaciones de este blog. Y si lo queréis comprar en papel aún me quedan ejemplares, pedídmelo sin problemas, estaré encantada de deciros cómo adquirirlo: pilarfresco@gmail.com



V.- Bodas de oro

"Dígale: no estés triste, / no importa que estés muerto, 
igual seguimos enredaditos. / Dígale que esta noche ha sonado la música."
Eduardo Galeano
En silencio, Edisa y Lauren se miran.
Aún es temprano, aún tienen tiempo para aprovechar el día,
caminar hasta el canal, recorrer los montes...
Aún es temprano.
Edisa y Lauren se sonríen (siguen juntos).
Tiempo atrás, él viajaba a través de los continentes
en busca de un sustento para su familia.
Se perdió la infancia de las niñas,
la juventud adorada de su esposa.
Ahora, en la distancia que siembra el tiempo,
Edisa y Lauren reviven sus sueños.
Ven, cógeme de la mano, vayamos al baile.Mis hermanos no nos miran, dame un beso, rápido.
Lauren sonríe.
Edisa es alegre,
Edisa ríe incluso mientras silba.
Lauren contempla ese sueño deslizarse en sus brazos.
Ven, baila conmigo.No me dejes sola, no me dejes...
Aún es temprano.
La artrosis tiene sus dedos torcidos,
Edisa y Lauren se miran con los ojos húmedos.
Hace ya cincuenta años, medio siglo,
que unieron sus caminos.
Aún siguen juntos.
Se sonríen y se dan un beso....
En silencio, Edisa y Lauren se abrazan.
Pilar Escamilla Fresco  


viernes, 24 de agosto de 2018

He vuelto

Abuela, he vuelto. Pensé que no lo haría, pero he vuelto. Recorro las calles de este pueblo agarrada de la mano de mi nuevo amor, un amor verdadero. Abuela, me gustaría que le conocieses, seguro que te gusta.

Abuelo, tu casa está deformada. Los nuevos dueños han hecho un desastre con su fachada, estoy convencida de que te dolería verlo. Lo siento mucho, abuelito.

También hemos estado paseando por Astorga. Esta ciudad me trae a la memoria todos los paseos e historias que hemos compartido. El café con rosquilla en El Pasaje, el brujo Merlín en el León y el Águila, mi hermana y mi primo paseando sus pies pequeñitos por la muralla, y Gaudí, majestuoso al lado de la Catedral.

Abuelos, ojalá pudiérais ver este presente mío. Quiero compartirlo con vosotros y con Bego. Pero sólo está con nosotros la abuela, o su cuerpo. Porque ella se fue hace tiempo y ya casi ni nos reconoce.

Abuelos, he vuelto. Y quiero que sepáis que mi amor es de un pueblo de al lado del vuestro. Que es dulce y bondadoso. Que me quiere con locura. Y que tenemos una familia que ojalá pudiérais conocer porque me hace feliz y sé que seríais felices conmigo.

Abuelos, pensé que no volvería, pero he vuelto...

Igual no vuelvo

En 2010, cuando pensé que no volvería, también hice este pequeño vídeo. Espero que os guste. La canción es de uno de mis mejores amigos, Agustín Alegre (a ti, querido gigante de ojos verdes, también te echo muchísimo de menos):




lunes, 18 de junio de 2018

Presentación de mi nuevo poemario



¡¡Primicia!! ¡¡Primicia!!

Queremos invitaros a la presentación de mi próximo libro de poemas. Se llama "Manual para borrarte de mi recuerdo" y lo publica 21punto9 (Dicultura).

Detalles de la presentación:

¿Qué? 
Presentación del libro "Manual para borrarte de mi recuerdo" de Pilar Escamilla Fresco

¿Quién? 
Intervendrán el editor Jesús Arroyo Dicultura, la autora, Daniel Hare, Rosa Mª Berlanga Benito, Antonio Román (Teoría del Abismo), Beatriz Ruiz, Agustín Alegre y Mari Carmen González Oveja.

¿Dónde? 
Restaurante Las Fuentes - Paseo de la Castellana 143 (post). Madrid

¿Cuándo?
Este viernes 22 de Junio a las 19:30h

¿Cuánto? El evento es gratuito, excepto lo que quieras consumir. El libro cuesta 12€ si quieres llevártelo. La autora te lo firmará encantada y por hacerte con él en el día te regalará una figurita de origami hecha por ella.

Enlace al evento en Facebook: https://www.facebook.com/events/2152854505000851/

¡¡No faltes!! Y no te olvides de compartir esta noticia con todos los que crean que puedan estar interesados. ¡Gracias!

jueves, 31 de mayo de 2018

Contar tus lunares


Compañera / usted sabe
que puede contar / conmigo
no hasta dos / o hasta diez
sino contar / conmigo

Mario Benedetti


Déjame esta noche, compañero,
contar tus lunares
bajo el alféizar de los sueños;
que al abrigo de mi alcoba
pueda domar tus miedos
mientras tú besas mis alas.

Cúbrete con mis cabellos,
despeina mis cicatrices.

Has de saber, compañero,
que caminar a tu lado
es sendero de miel y albahaca,
y que desde febrero
busco cada noche tu sombra
tras todas mis cortinas.

Compañero, no te olvides
de dibujar el perfil de mis caderas,
de arañar mis vértebras una a una,
de hacer brotar mis quejidos
que de madrugada te susurran:
“Ven, compañero, ven a mi lado”.

No tapes los silencios de tus pasos,
no disfraces el cansancio,
no dejes de buscarme.

Porque, compañero, hemos construido
un viaducto de tu balcón al mío,
para que fluyamos
juntos
de la mano
y sin peajes…

No lo olvidemos.