domingo, 3 de abril de 2011

Mariposas y falenas

He vuelto, una vez más, a releer el libro de Annelisa Addolorato. Es un libro cuya presentación hicimos Pablo y yo hace ya unos cuantos años. Me voy a permitir el lujo de copiaros dicha presentación y de recomendaros la lectura del mismo.

MARIPOSAS Y FALENAS : FARFALLE E FALENE / Annelisa Addolorato (Madrid: Endimión, 2003) ISBN: 84-7731-413-6

Annelisa procede de Italia, y ha llegado al mundo de la poesía bajo la protección de una hermosa Hada Madrina: Clara Janés. En el prólogo al libro que hoy presentamos, esta autora nos dice: «No son “dudas/ llenas de espinas” estos poemas de Annelisa Addolorato (Lodi, 1975). Son ligeros, vuelan, con sus dos caras, diurna y nocturna, pero siempre arrastrando un enigma o un doble aspecto, de “cuerpo/ de sol/ movido/ por la sombra”. Leemos estos versos y nos sentimos oscilar, llevados por un extraño movimiento, tan fugaz y ligero como el de las mismas mariposas».

Y así es...

Mariposas...
«mariposa.
(De Mari, apóc. de María, y posa, 2.ª pers. de sing. del imper. de posar).
1. f. Insecto lepidóptero.» (Diccionario de la Lengua. Real Academia Española)

Annelisa brilla con luz propia y significativa. La primera vez que la vimos, se subió sola a un escenario y comenzó a deleitarnos con su voz. Sus versos nos envolvían en un mundo pendular cuando sacó una flauta dulce (ella la llama de pico) y, como por arte de magia, se transformó en una mariposa de siglos pasados rememorándonos su sonido y su ritmo.

... y falenas
«falena.
(Del gr. φάλαινα).
1. f. Mariposa de cuerpo delgado y alas anchas y débiles, cuyas orugas tienen dos pares de falsas patas abdominales, mediante las cuales pueden mantenerse erguidas y rígidas sobre las ramas de los árboles, imitando el aspecto de estas.» (Diccionario de la Lengua. Real Academia Española)

Annelisa traza su discurso en péndulo, día y noche, luz y oscuridad, perfilando con sus sonidos y son sus silencios un camino de colores fugaces que nos envuelven.

El público quedó mudo, embelesado y hechizado, siguiendo con todos sus sentidos el rastro de polen que deja Annelisa-mariposa tras su paso. Os dejamos con su palabra. Comprobad vosotros mismos su magia...

Pablo Blaya y Pilar Escamilla

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