Hoy simplemente querría hacer una reflexión sobre lo orgullosa que estoy de mis amigas Moni y Bea, hermanas gemelas, amigas mías desde la más tierna infancia. Hace años las llamé mis Estrellitas, porque yo soy la Luna. Cursi que soy, pero eso quienes me conocen lo saben ya, así que no digo nada nuevo.
Me he criado con ellas. Las quiero como hermanas. Nos conocemos desde siempre y a pesar de los años, de los trabajos y de las familias, seguimos siendo amigas. Para mí esto es una de las cosas más importantes de mi vida. Las quiero con locura a pesar de que a veces esté dispersa y me busquen y no me encuentren. Pero sé que están allí, que siempre lo han estado, y que siempre lo estarán. Esto no tiene precio.